A unos y a otros se les fue la boca
Todos necesitan revisar las estrategias...
Pasó el 16 de agosto, el gobierno entra en su segundo año, y todo el mundo sabe lo mismo. El dos no será igual que el uno.
Se dirá que el uno ayudará a llevar a adelante el dos, pero dependerá de cuál experiencia se tome en cuenta: si la verdadera o la que se invente sobre la marcha.
Lo lógico sería un ajuste: que los funcionarios bajen algo y también los voceros u oficiosos de la oposición, pues no el transcurso, pero si al final, a unos y otros se les fue la boca.
La explicación del fenómeno fue un poco tonta. Un exceso consecuencia del otro, sin que se identifique quién tiró la primera piedra.
Aunque es fácil reconocer los intensos de uno y otro lado, que no solo expresan inquina, sino que igual utilizan la oportunidad para posicionarse.
Dentro del partido, del gobierno y en la opinión pública en su conjunto. Casi un deporte, pero peligroso que la lucha política se lleve a cabo en un escenario de mentira.
¿Tiene la oposición potencia suficiente para poner al gobierno contra la pared? El gobierno, llegado el caso ¿podría enfrentar una embestida combinada?
No estaría mal adelantar pasos tácticos ¿pero estratégicos también?