Brewster tampoco asistió...
Se notó su ausencia en la Junta...
Embullada con el debate de candidatos, de si el presidente iría o no, la opinión pública no se dio cuenta del otro gran ausente: el embajador norteamericano.
No en la presentación de ANJE, sino en la reunión que convocara la Junta para mostrar al cuerpo diplomático en su conjunto los preparativos para las elecciones de mayo.
El representante del gobierno de Estados Unidos debió acudir a esa cita, y no sólo porque fue invitado, como sus demás pares, sino por curiosidad o por interés.
Lo cortés no quita lo valiente, o a la usanza de Alberto Cortés y Facundo Cabral: Lo Cortés no quita lo Cabral. Un espectáculo de buena música y mejores versos.
Si la ausencia de Medina al debate de Anje dio lugar a un chisme del gordo del sable, la ausencia de Brewster al encuentro de la Junta debe provocar otro chisme, solo que este del tamaño de la catedral.
Con el Cardenal incluido.
Medina se cuidó de caer en un gancho y respetó el alerta de sus estrategas que ven sombra detrás de cada árbol y fantasmas en todo el bosque.
Brewster, en cambio, quiso que se supiera que estaba bravito, y que Rosario no es santo de su devoción. Y que cada cual se lo imagine como pueda.