El delivery, ahora de toda la ciudad

Habrá que reconocerle méritos no otorgados

No creo que los médicos españoles sean los más dedicados ni corran mayores riesgos con el Coronavirus, pero sus congéneres, cada que pueden, aplauden su entrega.

Los dominicanos tal vez no sean émulos, pero hacen el trabajo, y según se denuncia, en las más difíciles o peores condiciones.

A manos peladas.

Aunque hay un héroe ( o mártir de ocasión ) al que habrá que sacar comida aparte, y reconocer méritos que se le desconocen a diario.

El muchacho del colmado, el santo delivery. Al que se llama con premura y se recibe con desconfianza, aun cuando sus faltas sean menores.

En estos días su labor más que inestimable, y tal vez sea la sorpresa de la jornada, pues ahora se descubre que lleva marca.

Incluso pertenece a franquicia y una expresión de mundo globalizado. Antes era un servicio de barrio, pero ahora de toda la ciudad.

Quienes tengan con qué, podrán sobrellevar la cuarentena, y hasta disfrutar el encierro, ya que cualquier antojo lo llevan a la casa. Si la tarjeta es buena, alcanza, y no habrá banco hasta abril.

Solo que si se pasan, no canten como Sabina: ¿ Quién me ha robado el mes de abril?

Periódico líder de República Dominicana centrado en las noticias generales y el periodismo innovador.