El Gobierno tiene que arreglar el foul

Con noquear un peso pesado calma la grada

El gobierno tiene manera de salvar la cara de los decretos torcidos adelantando uno que otro de los anuncios que hará en su rendición de cuentas.

Dirá que el dominicano pronto olvida y que las reacciones, los escarceos y las maldiciones no duran una semana, y hasta podría tener razón. Sin embargo, le debe una o dos o tres a la opinión pública, convocada para una gesta grande que se quedó en gira a la playa, con tubo y espaguetis con arena.

Corregir una de tres para cualquier jugador sería buen average, pero no para el gobierno que como equipo debe tener mejor promedio.

Es verdad que el gobierno mide la popularidad de sus ministros, aunque no su desempeño, y el desempeño podría ser una buena excusa para apear uno que otro de la guagua.

Falseó con los jóvenes al nombrar una guayaba podrida, pero arreglaría la carga mandando para su casa, aunque fuera en limusina, a uno que otro compañero de la cuarta o quinta edad.

Se sabe de uno al que le hicieron un reconocimiento que no trascendió, pero que se entiende fue una forma de preparar la cama para su retiro.

Con ese solo se levantan las gradas.