Faña no respeta códigos tradicionales
A falta de auditorías, ¡quítenlo!...
Las auditorías estaban supuestas a jugar un papel de primer orden en el inicio de esta administración. Todo el conforme en la transición, desde que se posesionó denunció desastre y solicitó investigación.
La proclama lució lógica, natural: las cuentas claras favorecen los entendimientos, y si fueren oscuras, los sometimientos.
Esa fuga, y no de Bach, aparentemente cesó, pues la Cámara de Cuentas se puso alante e hizo conocer su escasa capacidad instalada.
Si todavía tiene pendiente arqueos del 12 y del 16 ¿cómo monitorea situaciones más recientes y que verdaderamente interesan, pues servirían de base a persecuciones?
Cada cual entonces buscará la vuelta a la falta de información contable. Pues además parece que no se necesita profundidad, sino agilidad.
El IAD, por ejemplo, procedió como manda la voluntad de su encargado. Como a Faña se la deben, Faña se la va a cobrar.
Aplicó el tránquelo con la variante quítenlo, y los equipos que fueron cedidos por el régimen anterior fueron recuperados manu militari.
Lo que se da no se quita es una réplica común en jardines de infancia, pero Faña nunca fue niño, siempre fue Faña, y no respeta esos códigos.
Más de 200 dominicanos llegan esta semana a los Campos de Entrenamientos
Mientras Shohei Ohtani respire que nadie aspire al MVP
Murales coloridos y nueva iluminación mejoran la seguridad en las calles de Santo Domingo Este
Ministerio de Obras Públicas soluciona el hoyo “rompe gomas” en la avenida Buenaventura Freites