La basura no fue sola al mar...

El rumor dice que fue basura de campaña...

El 2020 hizo saber que febrero está primero que mayo, y despertó aspiraciones y las alcaldías serán zonas de combate, en especial en el Gran Santo Domingo y particularmente en el Distrito Nacional, que no tendrá más fondos que antes, pero sí mayor notoriedad. El fenómeno es interesante, pues no solo de candidaturas presidenciales vive la política y conviene cada vez tener mejores gobiernos locales.

Llama la atención, sin embargo, la forma de lanzarse al ruedo, pues unos presentan credenciales y no ocultan el propósito, pero otros exploran y solo adelantan temas.

El plástico, por ejemplo, resulta un buen aliado, o por lo menos la ocurrencia reciente, pues permitió destacar la falta de limpieza. El agua no sale del mar a buscar basura por la ciudad, pero la basura de la ciudad se decanta al mar como destino natural. Incluso favorece la intriga política, o crea condiciones para que la maldad se le vaya alante a una probable campaña o candidatura.

En el barrio se habla todo, y más si queda cerca del Ozama. El plástico no fue por sí solo al mar, una mano invisible cometió el estropicio.

¡Ah política que hace cosas!