La curul trae pasaje de avión incluido
Pero no todos los viajes son santos...
La curul viene con viajes incluidos, lo mismo que en otro tiempo ONG y cofrecito. Colaterales que hacen más placentero el ejercicio legislativo.
Si se atendiera el hecho se observaría que el pleno nunca está completo, pues una parte anda por el extranjero. Un punto de igualdad, porque las bancadas no rivalizan y todas aprovechan la ventaja. La facilidad no tiene nombre, pero en la práctica es ejemplo de democracia distributiva.
Nadie denuncia esas salidas, no ocasionan escándalos, pero en ocasiones sus implicaciones entran sin tocar la puerta. No es lo mismo viajar por encomienda de la cámara, y con fondos oficiales, que por invitación de particulares. Tampoco asistir a un foro que a conocer una empresa interesada.
De las visitas a Brasil no se supo mucho, a pesar de que Embraer y Odebrecht tienen cuentas pendientes y los procesos no concluyen. Los sospechosos pudieron maniobrar y salvarse a tablitas: la curul trae bajo el brazo impunidad y los verdes no lo saben.
Lo malo es que no aprenden, y siguen como si nada, sin considerar riesgo. Ahora se habla de un viaje a Australia, y se supone que a ver canguros o a conocer a Cocodrilo Dundee.
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