La delincuencia no pelea...

Se mueven por la línea de menor resistencia...

Lo lógico sería dar tiempo a la Policía para que despliegue sus fuerzas y logre lo que hasta ahora le resulta difícil, por no decir imposible: controlar la delincuencia.

Pero también sería lógico que la jefatura no viniera con más de lo mismo, pues el anuncio desde el Palacio y los cambios internos no crean expectativas ni garantizan nada.

Es más, la calle sabe que todo lo que se origina en la Casa de Gobierno tiene que ver con el presidente, y no tiene ninguna duda de que el actual corre-corre fue provocado por una reacción inédita del mandatario.

O dio duro en la mesa o pronunció una de esas palabras que en las novelas antiguas no se escribían completas, sino la letra inicial solamente.

Así no se hace ni puede hacerse lo que nunca se había hecho, pues el delincuente tiene a su favor que nunca actúa ab irato, como diría un abogado.

Hace planes, y entre esos planes está no chocar de frente con la autoridad. Por ejemplo, los agentes copan las avenidas y ellos asaltan en las calles interiores, o simplemente se mudan de barrio.

Así, siempre, los uniformados andarán de paseo.