La frontera no es un muro...
La solución hay que buscarla en otro lado...
Los “nacionalistas” no se han dado cuenta, pero los “entreguistas” soltaron a los haitianos y les dejaron la cancha libre, incluso con tabloncillos. La farándula tiene sus límites y sabe frenar a tiempo. El secuestro de los médicos en la frontera fue demasiado. Se vio obligada a tapar el refajo al ver al haitiano con la mocha en la mano. Las clases no se suicidan fue consigna de moda en un tiempo, pero ahora es principio de vida. Todo te lo consiento menos agredir a un clase media.
Todo lo bueno tiene una cosa mala, y ahora los “nacionalistas” se creen con carta de ciudadanía para proponer y disponer. Un muro no es ni puede ser pegar block y levantar una pared, pues no serviría para nada y hasta el bolero lo protestaría. Aún es idea o reclamo y Ledesma canta contra “esa maldita pared que separa tu vida y la mía”, por no decir lo que significará para el capitalismo que no juega con sus ganancias.
Lo que haya que hacer contra Haití y los haitianos se hará, pero no como reacción airada al tigueraje que no acepta convivencia ni conoce de política de Estado.
Del fondo sale la forma, según el decir de los retóricos antiguos.
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