Las mujeres ponen sabor a la campaña
Un menú de opciones exquisito para escoger
El flirteo está montado y la mujer no puede quejarse, la política la reconoce y la coloca en un lugar preeminente y convierte al género en prominente.
Ahora falta que corresponda a la confianza depositada y haga lo que nunca hace: votar por sus iguales. Las manos de las elecciones que dan, esperan.
Tres mujeres totalmente diferentes en sus orígenes, profesión y propósitos, y que fueron nombradas y asumieron la posición por razones distintas, es un menú exquisito.
A la que no le guste Margot, tiene a Raquel o a Sergia, una oferta variada que se supone deberá impactar en la afluencia a la consulta y en voto de calidad.
Falta tiempo, la jornada recién empieza, para determinar el rendimiento político de estas féminas, aunque debe decirse que las candidaturas de los varones no se bastaban por sí mismas.
Ni Luis, que sería mucho decir.
La que no carecía de sal, necesitaba un poco de pimienta, y el aceite y vinagre mezclados que no se podían quedar. La mesa está servida, y con dichos aderezos, cada campaña decidirá el uso de sabores.
La política quiso y tendrá un mayo florido.