Llegó el maná a los partidos

Pero muchos lo deben todo y quedan a deber...

¡Por fin!, se le oyó decir al acreedor de un partido cuando se enteró de que la Junta va a desembolsar los fondos que por su vía reciben las organizaciones políticas.

Fue mucho esperar ahora, pues el organismo de elecciones estuvo “dao al pecao”, y se las puso en China porque no encontró un lugar más distante.

Por primera vez fueron obligadas a lo que se creía imposible: a la transparencia.

Conviene preguntar, sin embargo, si se entregó a todos por igual, y si no se impusieron requisitos adicionales, creando situaciones de discriminación.

Y algo todavía más importante: ¿cuánto quedará a cada uno después que recojan deudas y paguen acreencias?

Ese dinero materialmente llega a manos de los dirigentes, pero estos no son los destinatarios finales, sino los bancos y los prestamistas, incluso de patio.

Estos tratos posiblemente sean secretos, o ninguno de los interesados se ocupa de divulgarlos, pero la verdad es que cuando los partidos cobran, deben el doble.

Puede parecer un chiste, pero no lo es. Hay partidos, y no solo chiquitos, que venden a la flor, o pignoran la cosecha, como cualquier arrocero.