¿Nuevos bueyes para la JCE?... Humm
Hay gente que aspira sin saber para dónde va
Nadie sabe qué les dicen o qué les brindan, pero cada aspirante a la Junta sale contento y creído después de entrevistarse con los miembros de la comisión del Senado. No importa de dónde venga ni hacia dónde vaya, el trato es afable y justo, aun cuando se sepa por la maleta que ese pasajero no llegará muy lejos.
El perfil es lo de menos, y las cualidades que recomienda la sociedad civil no acaban de asumirse, de manera que los comisionados se manejan con el librito viejo.
No sueltan prenda, pero hablando entre ellos mismos salen a relucir situaciones risueñas, gente que se somete al escrutinio sin tener noción clara del trabajo.
Hubo uno al que se le preguntó por qué acudía a la cita, y como si fuera un chiste dijo que se enteró por la prensa de que estaban buscando jueces, y consideró la oportunidad. Enseguida, y sin salir del asombro, se le indagó sobre la legislación electoral, y respondió con mayor presteza. Admitió que no la conocía, pero que eso no sería problema, pues era inteligente y la estudiaría.
Se abomina de los bueyes cansados de la última siembra, pero habría que imaginarse a los nuevos que nunca han cargado un arado.