Partidos que no pueden con su alma...
Son protagonistas en esta época de cambios
El fin de semana fue interesante políticamente hablando: proclamaciones a granel de candidatos a la presidencia. Gonzalo Castillo se había ido alante con la reiteración o ratificación de los integrantes del Bloque Progresista, aliados de años del PLD.
Ahora fueron Luis y Leonel, y lo suyo tuvo características particulares, pues hubo competencia a escondidas. Leonel consiguió apoyo ajeno antes que el propio y a Luis le hicieron una mala pasada.
Lo sucedido entre todos es quehacer antiguo de la política dominicana, y aunque se repite en cada ocasión, todavía no se le encuentra lógica. La existencia de partidos que no pueden con su alma a ninguno de los niveles. La presidencia de la República tal vez sea carga pesada, pero igualmente alcaldía, senaduría y diputación. No pueden librarse solos y deben ser llevados de la mano como niños a la escuela o a la iglesia o al parque de juegos.
Se quisieron unificar los comicios, y era para obviar lo principal: que cada sector se rasque con sus uñas sin sangrarse.
La Junta dijo que no a casi todas las últimas solicitudes de reconocimiento, e hizo bien. Contrario a lo que se cree, lo que abunda sí daña.