¿Quién es zorro y quién león?

¿Quién interpreta el símil de Maquiavelo?

Lo bueno de Danilo es que da para mucho y con sus propias palabras cada vez. Cuando la reelección del 16 se le recordó el tiburón podrido que dijo que nunca tragaría. Sin embargo, fue un ejercicio fallido. O encontró un pañuelo para cubrirse las narices, o el mal olor se fue solo, o el hambre fue tanta que olvidó los escrúpulos.

Ahora que se ven aprestos y se supone reelección en el 20, viene a la memoria de todos, menos a la suya, el admirable compromiso de no aspirar más. El transitorio es constitucional, y debiera valer por sí solo, pero la palabra empeñada todavía sería más determinante, pues fue dicha a voluntad.

Sin embargo, no se cree que el uno o la otra puedan constituirse en obstáculos insalvables y cerrar todos los caminos que llevan a Roma.

El cinismo hace mucho es una virtud entre políticos, y Maquiavelo dio con un símil perfecto o expresión animal de la lucha por el poder.

Al menos en el PLD.

Ser zorro para conocer las trampas y león para espantar a los lobos. Aunque el problema no serían las trampas ni los lobos, sino quién es zorro y quién león.

¡Adivina, adivinador...!