¿Sería por la campaña?...
Se buscó una reunión Haití-RD, pero no se pudo...
Entre los muchos propósitos estuvo desde el principio reunir en un ambiente no oficial a los presidentes de Haití y República, celebrando la semana de la diáspora.
La diáspora es muy in?uyente, pero no sólo afuera, sino igual adentro, pues no sólo aporta a la economía con remesas, sino que promueve campañas a favor del haitiano. Nadie sabe cómo sus dirigentes se mueven, pero su capacidad de penetración es asombrosa. Son capaces de meterse hasta por el ojo de una aguja.
Todas esas cruzadas de denuncia y acoso contra República Dominicana en el exterior, las promueve la diáspora. La cual, además de afanosa, se pasa de insolente.
Era pues conveniente que el presidente dominicano compartiera en la principal de sus actividades: el desayuno que tendrá lugar en Santiago.
Sólo que la campaña electoral estaba primero y el mandatario, en su condición de candidato, anda buscando votos hasta debajo de las piedras, y no tuvo tiempo para complacer a la diáspora haitiana.
Así, al no poder el dominicano, tampoco el haitiano. Un chusco, haitiano y en creole, dijo sin ofensa ni molestia: Él se lo pierde.