Un juicio sumario a la JCE saliente
Nadie reconoce nada, pero hubo elecciones...
Entre los aspirantes a presidente o miembros de la Junta hay profetas y Mesías que, en caso de ser escogidos, salvarán el organismo.
El pruebín que se lleva a cabo en estos días es un juicio sumario y sin apelación a la actual gestión.
Los interesados disparan a mansalva, y a más tiros, mayores posibilidades de conseguir uno de los puestos anhelados.
Hasta ahora ninguno reconoce méritos a los concernientes y todos dan clases sobre un mejor manejo de la situación, pero a posteriori.
Olvidan, y lo hacen a posta, que no hubo febrero, pero sí marzo; que mayo se cambió por julio; y que en marzo y julio hubo elecciones con resultados satisfactorios.
Los propios titulares no ayudan a su causa, pues los descuidos pasaron por su lado y ni se enteraron. Todos entonan a Daniel Santos en “yo no sé nada” y el coro los pierde.
La impresión es de barco a la deriva en un mar en calma (pues la pandemia no cuenta) y son muchos capitanes que se ofrecen a encabezar la expedición cuando está en puerto seguro.
La circunstancia obliga, el escrutinio sigue, pero debe tenerse presente que los pasados comicios no pasaron de Castaños.