Y en enero... los Jueces de la Suprema

¿Tendrá la sociedad civil voz y voto?

El Consejo de la Magistratura se sabe de qué va: integrado por oposición y gobierno, y como gracia consentida, más miembros de gobierno que de oposición. En enero deberá examinar y decidir sobre jueces de la Suprema, y desde diciembre se averigua de probables, posibles y potenciales.

El debate no se da en el seno del órgano, sino por los alrededores, y lo más interesante es que se proponen y objetan candidatos sin saberse por adelantado si participarán en el escrutinio. Finjus lanza al ruedo a Flavio Darío, consultor jurídico del Ejecutivo, y a Olivo, embajador dominicano en España, sin haberlos consultados ni contar con su consentimiento.

Finjus es sociedad civil, y los susodichos, gobierno. El gobierno no ha dicho ni que sí, ni que no, y lo suyo no es barajar nombres afuera, si tiene la sartén por el mango adentro.

Los sectores crean eco, y lo hacen como siempre: sospechando del gobierno que por el momento no postula, pero que deberá cuidar sus intereses. ¿Tiene el gobierno su propio plan o dejará que la sociedad civil haga la faena? Enero tan cerca que puede tocarse con las manos y la conducta se supone la misma. ¿Entonces qué?