La competitividad
¿Podemos ser competitivos cuando todavía padecemos frecuentes cortes de energía eléctrica en el país?
Casi semanalmente leemos que la economía dominicana es sólida, que va mejorando y que los indicadores macroeconómicos mantienen el orden adecuado, según los reportes del Banco Central de la República Dominicana, del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, entre otras instituciones internacionales.
¿Pero qué tanto podremos mantenernos competitivos si no corregimos aquello que hoy en día nos mantiene anclados en una realidad muy distinta a la que nos plantean los números financieros?
El progreso en la educación preuniversitaria sigue estancado y no solo en el sector público, en el privado también, incluso en los colegios en los que se pagan miles de dólares de matrícula anual, pero que ofrecen planes de estudio atrasados y muy divorciados de lo que se hace en los países desarrollados. Imitemos a Asia y Europa y tendremos avance.
Si nos vamos a la educación universitaria, ¿estamos produciendo los profesionales que nos hacen falta para llenar vacíos importantes? Creo que no. De hecho, el país necesita muchos más profesionales de ciberseguridad, manejo de data y programación de los que estamos formando.
¿Podemos ser competitivos cuando todavía padecemos frecuentes cortes de energía eléctrica en el país? Eso es poco probable, mucho menos si queremos convertirnos en hub logístico, como hemos escuchado recientemente.
Y ni hablemos de los impuestos que cobramos tanto a los que quieren formalizarse (27 %, luego anticipos y pago de ITBIS de facturas no cobradas).
Como país turístico, tenemos unas de las tasas aeroportuarias más elevadas del mundo y nos preparamos para aumentarlas aún más para que los viajeros paguen la nueva terminal del Aeropuerto Internacional de Las Américas.
Con todos estos obstáculos, ¿realmente creemos que podemos seguir creciendo y enfrentar las realidades de un mundo cada vez más competitivo?