Ed. - Dilema
El Gobierno tiene que resistir las presiones de los organismos internacionales que aspiran a que se eleve aún más el costo de la energía eléctrica, pero tiene que producir una fuente creíble para soportar el costo.
La fuente más creíble es eliminar el subsidio. El FMI tiene razón en cuanto a que esa mina que han encontrado los generadores no puede continuar creciendo exponencialmente. Diferir los pagos no es la solución, como tampoco ampliar la deuda pública.
El Gobierno no puede seguir aplazando un ordenamiento racional de la vida nacional. Tiene que buscar la forma de que las crisis recurrentes no se acumulen y eso implica, por supuesto, decisiones que no son populares.
Si se ha arriesgado con lo del Metro, por qué no hacerlo con la energía.
Si se ha arriesgado con lo del Metro, por qué no hacerlo con la energía.