Ed.-Ruido electoral
Hay "ruido" por las boletas, por las fotos en las boletas, por las discrepancias internas de un partido u otro, por las presuntas incomodidades de tal o cual candidato. Pero también hay mucho ruido, mucho estruendo.
Las caravanas políticas, que arrecian a partir de este mes, son un elemento esencial de la cultura electoral dominicana. Pero además de un gasto de combustible irracional en esta época, es una severa alteración del tráfico y del desenvolvimiento de la vida de las ciudades y los pueblos.
Se añade la costumbre de acompañarlas con ensordecedores altavoces que, desde las primeras horas del día "animan" el recorrido por donde el candidato de turno recibirá "el calor de su pueblo".
El ruido es un contaminante ambiental. Hay normas y leyes que cumplir, y organismos que deben hacer cumplir los reglamentos. Nada que no se sepa... y nada que se cumpla. Igualmente, las sedes de los partidos atronan los fines de semana la vida de sus vecinos sin que nada ni nadie pueda defender los derechos de los dominicanos.
El ruido es un contaminante ambiental. Hay normas y leyes que cumplir, y organismos que deben hacer cumplir los reglamentos. Nada que no se sepa... y nada que se cumpla. Igualmente, las sedes de los partidos atronan los fines de semana la vida de sus vecinos sin que nada ni nadie pueda defender los derechos de los dominicanos.
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