Árboles para La Barquita
La Vieja Barquita vio nacer ayer un nuevo parque. Ganando terreno a la marginalidad es como las ciudades de nuestro país pueden pensar en un mejor futuro.
El nuevo entorno deberá ser cuidado y protegido para que en unos años sea un referente de la ciudad. En todo el mundo, el número y la calidad de las zonas verdes y el uso que se hace de esos parques definen la calidad de vida de una ciudad. La urbanización de la capital dominicana dejó hace muchos años de pensar en crear pulmones y los pocos que resisten, lo hacen en condiciones muy precarias y son frecuentemente agredidos.
Saludemos el nacimiento de un nuevo parque en la ciudad. Que la siembra de estos árboles, algunos con nombres y apellidos, sea una simiente que se replique en barrios y sectores.
Todos queremos una ciudad más sana, más armónica, más habitable. Más igualitaria. Crear espacios de naturaleza es una buena vía de conseguirlo. Y cuidar y respetar entre todos los parques y su mantenimiento es una buena manera de empezar a tener metas comunes.
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