Día del periodista

Se supone que hoy sea un día de fiesta para los periodistas, pero más bien debiera ser una jornada de reflexión sobre los cambios en la profesión, y las amenazas de tipo ético que se ciernen sobre el ejercicio del periodismo.

No hay que poner de resalto el importante papel que juega el verdadero periodista en la sociedad, y el daño que puede hacer el periodista que no sigue los parámetros éticos de la profesión. El periodista no sólo narra hechos, sino que también influye en la percepción ciudadana de los hechos. De ahí el cuidado y el sentido profesional del informador.

El periodismo está amenazado por el cambio tecnológico que ha alterado las reglas del juego y los instrumentos de la profesión, pero en nuestro país tiene una amenaza peor: la compra de conciencia.

A veces esta compra es promovida desde instituciones del Estado, pero en otras es el propio periodista que busca ser comprado. Ambas actitudes, penosamente, menoscaban el clima de objetividad necesario para el desarrollo de una sociedad democrática y para la preservación de la libertad.