Falta de confianza

El gran mal que afecta a la sociedad dominicana es la falta de confianza en las instituciones, en la ley, y en el comportamiento humano. Esa falta de confianza ha sido la justificación para numerosas perversidades en nuestra nación.

Los funcionarios juegan al nepotismo porque “no le tienen confianza a sus compañeros de partido”. Los candidatos quieren ellos contar los votos, porque “no le tienen confianza a los delegados”. La gente no denuncia los delitos porque “no le tiene confianza a la Policía ni a los jueces y fiscales”, y nadie hace públicas sus empresas a pesar de las evidentes ventajas de ello, porque “no confían en los socios accionistas”. El cuento es largo.

Esta carencia individual y social es más evidente en momentos de crisis como lo son las elecciones. Gente que se conoce de toda la vida parecen extraños cuando son enfrentados ante realidades no deseadas y que su psique no encuentra otra explicación que el engaño.

Construir una nación fuerte requiere de una gran dosis de confianza entre sus integrantes y nada se está haciendo para edificarla.