¿Había que esperar?

¿Había que esperar que los muertos a consecuencia del dengue pasaran de cincuenta, para iniciar una campaña de concienciación en la población, y reconocer que algunos médicos equivocan el diagnóstico?

El dengue es una de las llamadas enfermedades del subdesarrollo, que se producen a consecuencia de las condiciones de vida de la mayoría de nuestras poblaciones. Por esa razón, en las casas hay recipientes para guardar agua, sencillamente porque no hay agua corriente en los hogares y por las pésimas condiciones en que se vive, en general, en nuestros pueblos y campos.

La coyuntura de una sequía y luego las lluvias de la temporada ciclónica son caldos de cultivo que los encargados de la salud pública conocen, pero hasta que no se producen los muertos no se actúa en consecuencia.

Ha llegado la hora de que nuestras autoridades sean proactivas, no reactivas, sobre todo cuando se trata de fenómenos recurrentes en este trópico en que siempre “seca lágrimas el sol”. La excusa no elimina la vigilancia.