Lo “normal”, hoy

Pareciera que lo “anormal” es lo que domina la agenda mientras que lo “normal” pasa desapercibido para todo el mundo, a pesar de lo que debiera pesar en la conciencia de todos los ciudadanos.

Mientras lo “normal” es que mueran miles de niños de hambre, lo “anormal” es que maten un león en un país de África donde el hambre es “normal”. La muerte del león es horrible, pero ¿qué decir de la “normalidad” de la miseria y de la muerte de humanos?

Aquí son “normales” los tapones en el tránsito, la falta de energía eléctrica, la pobreza, las cañadas pestilentes, la delincuencia y la corrupción. Pareciera que nos hemos acostumbrado tanto a “resolver” individualmente esos problemas, que a nadie les importan. Sin embargo, cualquier cosa que se salga de lo “normal”, la manejamos utilizando los métodos “normales”, lo que solo sirve para agravarla. Es el caso de la sequía, por ejemplo. Nadie parece aceptar que es un problema de largo plazo porque hemos destruido los bosques y seguimos gastando “normalmente” el agua.