Responsabilidad compartida
Si los partidos quieren unas elecciones limpias y justas, solo tienen que firmar un pacto de dos puntos, a saber:
1. Los partidos participantes se comprometen a no hacer fraude (compra de votos, uso de los recursos del Estado y de los ayuntamientos, y los demás trucos que conocemos) y en caso de que encuentren a alguien haciéndolo, identificarlo y someterlo a la Justicia.
2. Bajo esas condiciones, aceptar el resultado de las urnas.
Mientras persista en los políticos dominicanos el síndrome del fraude, no habrá método en el mundo que resulte confiable.
Mientras los políticos crean que es otro el que tiene que vigilar, acusar e investigar, seguirán haciendo lo mismo en la seguridad de que no serán atrapados, sencillamente porque ni la Junta ni los observadores electorales tienen personal suficiente para hacerlo.
La Junta está obligada a organizar unas elecciones impecables o aquí se va a producir un estallido de proporciones indescriptibles, pero los partidos no pueden eludir su responsabilidad sobre lo que pueda ocurrir. Es hora de actuar responsablemente.
Arrestan a cuatro dominicanos en PR con un alijo de cocaína valorado en 2.6 millones de dólares
EE.UU. ha enviado 475 vuelos de deportación a Colombia en los últimos cinco años
Joaquín Sabina: un viaje literario a través de las letras y los autores que esconden sus canciones
Oposición puertorriqueña condena la redada contra inmigrantes y pide acción del Gobierno