Sin déficit

El presidente Danilo Medina, al iniciar su nuevo mandato, tiene la oportunidad de oro de enviar una señal de buen gobierno remitiendo al Congreso Nacional un Presupuesto no deficitario y que no aumente la deuda pública.

Se dirá que eso resulta imposible y que además no es razonable, pero la administración tiene cuatro años haciendo esfuerzos -muy publicitados- de su empeño en sanear las finanzas públicas y sería como un colofón a esa obra que dispusiera un achicamiento de la administración pública con el cierre de las oficinas supernumerarias y, en general, bajar el gasto del Gobierno.

El presidente Medina ha dicho que no irá más allá del 2020 y está comprobado que la mayor oportunidad de hacer cambios profundos se da en los primeros meses o en el primer año de la segunda administración, pues ya se conocen las interioridades del Estado y se tiene un mandato firme.

Un Presupuesto sin déficit y sin préstamos innecesarios para financiarlo serían las mejores contribuciones de esta segunda etapa de su gobierno.