El poder de las palabras de Lidio

Al acto de juramentación de más de 2,000 miembros de comisiones de ética, el presidente Medina llegó con cara de pocos amigos, como si algo le molestó antes de arribar al lugar. Pero no bien comenzó el discurso de Lidio Cadet, cambió su semblante, y fue todo risa. Lo que está por verse es si esa alegría la motivó algunas de las jocosidades y ocurrencias de Lidio, o su comentado piropo a que se aproveche al mandatario hasta su último aliento, lo que hizo recordar el viejo lema de que “mientras Balaguer respire, que nadie aspire”.