En directo-La Radio, medio idóneo

La radio desde su inicio ha pasado por varias etapas. Al principio los programas radiales no hacían tanto énfasis en la música como cuando se comenzó a utilizar la FM, que hubo un período por la calidad de la emisión, que los programas se nutrían mucho más de la música que de la palabra hablada. Luego hubo una integración de estos dos factores, que es lo que estamos disfrutando hoy en día en nuestro país. Ahora bien, la radiodifusión en períodos anteriores era prácticamente inexistente hasta el advenimiento de la democracia y después del asesinato del tirano. Luego , y a pesar de las limitaciones originadas por el sistema político imperante, de aquellos gobiernos que pretendían controlar la libertad de expresión, a pesar del pretendido control la participación del pueblo a través del teléfono comenzó a manifestarse.

Aunque el pueblo, de alguna manera, haya podido expresarse a través de este medio, en la actualidad, la tecnología ha ofrecido la ventaja de tener acceso con más facilidad y rapidez que en tiempos anteriores dando lugar a que los medios radiales tengan dentro de su programación espacios dedicados a programas interactivos. Hubiéramos podido pensar que el boom de la televisión podría haber mermado un poco la audiencia hacia los medios hertzianos, pero como la radio es un medio de audiencia masiva, su influencia en la sociedad es impactante, siendo tanto informativa como educativa, además de entretenimiento, lo que la convierte en un medio idóneo para la generalidad de la población.

La importancia de la radio radica en que es informativa, porque lleva a la sociedad las noticias sobre el acontecer nacional como internacional, y educativa porque es un medio idóneo para transmitir los valores éticos y morales con que se rige una sociedad, un país.

La participación del pueblo en los programas radiales, tiene una presencia de suma importante porque le da la oportunidad de exponer sus reclamos ante las autoridades y de aclarar situaciones confusas ante la opinión pública.

La radio, como medio educativo, tiene un lugar de preponderancia y el mero hecho de llegar a la mayoría amerita ese lugar. Por eso, los mensajes enviados y recibidos a través de la radio siempre deberían ser dentro de un marco que permita que la audiencia reciba conocimientos valederos que les sirvan para edificarse y mejorar su conducta y su forma de vida. Los programas radiales en República Dominicana, casi como en ningún país, dan la oportunidad de participación al pueblo, con toda la libertad de expresión que conlleva vivir en democracia.

Hoy en día el dial está lleno de programas: noticiosos, musicales, políticos, deportivos, programas especializados dedicados a temas específicos, como temas médicos, etc... Una gama muy colorida que permite que la audiencia pueda escoger a su mejor conveniencia. Desde mi punto de vista, como todo no es totalmente bueno o malo, existen algunas aristas que se deberían corregir. Por un lado está el uso de un lenguaje soez para enfatizar mas la emisión del mensaje, que a su vez parece que se ha convertido en una corriente de expresión. El mero hecho de incluirlo, no le va a dar más credibilidad al argumento, por lo contrario, merma un poco el impacto positivo del mismo.

Por otro lado, tanto en programas televisivos como en programas radiales el hecho de que se integre el público, de alguna manera se le da un derecho en tiempo y expresión, con frecuencia se maltrata a las personas que participan, porque abruptamente los coartan, además de calificarlos. A lo mejor se les deba indicar pautas de participación antes de abrir el medio al público.

La radio en nuestro país y las personas que la usan como medio de llegar a una audiencia que va mas allá de la doméstica, ha tomado un valor extraordinario para la gran mayoría de las personas, debido a que, realmente contamos con profesionales con conocimientos vastos, y en ese sentido, mucho transmiten los mismos a quienes están detrás del dial.

Sin embargo como mencioné anteriormente, es necesario que se produzca un cambio radical en la emisión de los mensajes. Si queremos eliminar la violencia intrafamiliar, tener una juventud con valores éticos y morales adecuados, si queremos una sociedad respetuosa, no podemos permitir que se continúe enviando improperios sin control, bombardeando cada instante a nuestras familias, la autoridad pertinente debe actuar y poner orden en la casa de una vez por todas. O es qué no hay regla de juego.