Combate al pesimismo

“Qué ruina la de un país en el que todos fuesen pesimistas” -Anónimo-

Aunque no en términos sociales en lo concerniente a la desigualdad entre las capas de la población, el país ha crecido a una tasa considerable en su producto interno bruto (PIB). Hay pareceres que opinan negativamente que esos avances se detendrán ante acontecimientos políticos que envuelven a dos o tres naciones de América Latina y en especial a la apertura, mediante el establecimiento de relaciones diplomáticas, de Estados Unidos y Cuba.

Lo peor que se le puede ocurrir a un país es que sus entes productivos sean dominados por el pesimismo. Esa actitud me recuerda la famosa y conocida frase del presidente de Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt en el momento en que aquel país sufría de una gran depresión económica. En aquella ocasión Roosevelt sentenció: “A lo único que debemos temer es al temor mismo”.

Es cierto que nosotros dependemos mucho en la captación de monedas extrajeras del turismo, de las zonas francas y de la venta del azúcar, que cuenta este último producto, con una cuota azucarera estadounidense a un precio mayor que el que se cotiza en el mercado mundial.

Bien ¿suponiendo que esa cuota preferencial se le entregue también a otro país, habrá motivos para quitarnos la nuestra?

En lo tocante al turismo, nosotros tenemos disponible más de 50,000 habitaciones enclavadas en hoteles de todas las categorías, desde 2 Estrellas hasta 7, propiedad de cadenas hoteleras que son integradas verticalmente: tienen agencias de viajes, tours operadores y medios de transportes marítimos y aéreos. Ahí viene la pregunta ¿esas poderosas cadenas hoteleras van a dejar vacíos sus hoteles para irse a otro destino turístico? La respuesta la dejo en el aire.

Además, todos los años en el mundo se mueven unos mil millones de turistas con un crecimiento anual de 7.5%, lo que significa que por lo menos una cantidad de ese porcentaje viene hacia el Caribe.

Tenemos ciento doce empresas de call center con más de treinticinco mil empleados que hablan y escriben en perfecto inglés, famosos por su preparación en esta área. Un veintuno por ciento (21%) de los dominicanos dominan el inglés, según datos estadísticos. Y el porcentaje crece.

En la República Dominicana existen 60 parques de zonas francas en los que elaboran productos seiscientas catorce (614) empresas con aproximadamente ciento cincuenta mil (150,000) trabajadores y trabajadoras.

¿Sería un buen negocio para esas empresas abandonar sus costosas instalaciones para irse a otro lugar? En este caso también dejo la respuesta en el aire.

Los barcos cruceros en el Caribe atracan en varios puertos turísticos a manera de variedad. Ya llegan a La Romana, a Sans Souci y a Samaná. La línea Carnival está construyendo un moderno puerto turístico en Maimón, Puerto Plata. Los cruceros que vayan a Cuba tocarán también nuestros muelles y otros más en el Caribe.

El cigarro criollo tiene asegurado su mercado y compite en calidad con los habanos de Cuba. Esa competencia está ya arraigada en los propios Estados Unidos, donde se venden sin restricciones ambos tabacos, aún sin relaciones diplomáticas.

En muchos de mis escritos, incluyendo el trabajo que ganó el 1er Premio en la materia Economía, en unos Juegos Florales Hispano-Dominicanos, he abogado para promover el monto de las exportaciones que generen divisas. En los cuatro años en que me tocó ser Senador de la República por la Provincia Santiago sostenía que otorgaba mi voto favorable a la aprobación de empréstitos extranjeros siempre que se dedicaran a producir bienes exportables.

En materia educativa, en nuestros Centros de Educación Superior están inscritos más de cuatrocientos mil (400,000) estudiantes con una vocación innovadora de estudios tecnológicos en todas sus facetas. Se destacan jóvenes emprendedores alineados a las nuevas corrientes de la Nano-Tecnología y de más avances en ese campo del saber.

Y si apreciamos el Sistema de salud, se debe recordar la Ley No. 87-01 que cubre los servicios médicos a una gran mayoría de obreros y empleados.

Claro que para competir exitosamente necesitamos agua corriente y fluido eléctrico permanentes, suministrados a todo nuestro territorio, así como mejorar el transporte, reducir los costos financieros, garantizar la seguridad, tanto personal como colectiva, elevar la productividad, cubrir los sueldos y salarios en proporción al costo de la vida y por último, crear un motivado ambiente para el despegue y el bienestar de todos.

Hay que romper el círculo vicioso, llamado por Gunnar Myrdal, premio Nobel de Economía “Causación Circular Acumulativa”.

Tanto estas necesidades como las demás reclaman mejor administración, más desarrollo, sobre todo transparencia y gestiones pulcras. Lo que seguro se logrará a partir de Agosto del año próximo.