Espejo de papel - El águila y la flecha
Cuenta una fábula de Esopo que estaba asentada un águila en el pico de un peñasco en espera de la llegada de las liebres. Estaba tan a la vista que una flecha, lanzada por un cazador, le atravesó de parte a parte el cuerpo. Viendo el águila, entonces, que la flecha estaba hecha con plumas de su propia especie exclamo: ¡Qué tristeza terminar mis días por causa de mis plumas! Los problemas nacionales son muchos y viejos. La inconducta es el plumaje que viste la Nación. La pluma de la inmoralidad es la que adorna la flecha que nos mata.
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