Espejo de papel. - La mordida
El hombre, mientras se sacude la mordida de un perro, no puede correr. La huida sólo será posible al soltar los pantalones de los dientes del can. Los peligros se enfrentan como duelos de caballeros, uno a uno y con padrinos. Leonel Fernández quiere correr detrás de la repostulación, mientras intenta zafarse de la mordida de la crisis nacional. Lo que se puede esperar de esa acción simultánea es que el Presidente pierda la carrera continuista y quede mordido por la crisis. Lograr cuatro años más al precio de los actuales no es cuerdo. Defiéndase de la mordida, luego corra.
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