Espejo de papel - la piñata

La piña está agria, en el mundo, con lo de la crisis, para todo el mundo. Así que no entiendo que hayamos roto la piñata estatal para dejar caer tantos cargos públicos. La morada peledeísta está abarrotada de amoratados moradores que luchan por su dulce empleo. Lo de servir al partido para servir al pueblo es principio de urbanidad política que, en este festejo, la mayoría prefirió olvidar para no quedarse sin pito y sin flauta. El poder es un bizcocho del que todos quieren un bocado y, es costumbre, darle sólo a los que bailen. El problema: muchos bailarines.

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