Golpes de bondad
Voltaire dijo que si no existiese un Dios tendríamos que inventarlo. La afirmación, aunque no sea una muestra de piedad, es la admisión de que no puede el hombre vivir sin Dios. Los hombres, como los pueblos, tampoco pueden vivir sin el bien. El bien absoluto como la maldad absoluta no es posible. La vida es la lucha entre la miel y la hiel. Hay tiempos en que parecer prevalecer la maldad sobre la bondad. El país nuestro de cada día parece estar entrando en una época así. Es hora de que a golpes de bondad detengamos la creciente maldad. hfigueroa@diariolibre.com
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