GV. - Pesos y yenes
Desde la creación del peso dominicano, a mediados del siglo pasado, las autoridades no han tenido que preocuparse mucho porque el valor de nuestra moneda esté subiendo aceleradamente. Lo opuesto sí ha sucedido, por depreciaciones del peso que de tiempo en tiempo han tenido efectos catastróficos sobre la economía nacional.
La revaluación del peso después de la crisis bancaria del 2003-04 fue un correctivo a una devaluación previa excesiva, y aún en ese caso el valor de la moneda no volvió al nivel anterior a la crisis.
La experiencia nutre las expectativas. Como nos hemos acostumbrado a que el peso baje de valor, llegando a cerca de 40 por dólar hoy en día, prácticamente nadie piensa que ahora vaya a subir. Lo que se discute es en cuánto bajará.
Sería atractivo tener una moneda nacional demandada por los extranjeros, sea porque esperen que su valor suba, o porque estén haciendo inversiones aquí. Pero si la demanda fuera muy intensa, el peso aumentaría de valor, disminuiría la competitividad externa del país y descenderían las exportaciones.
Eso es lo que está ocurriendo en Japón en estos momentos. El valor del yen frente al dólar ha subido en más de un 20% en este año. Ni siquiera el terremoto de marzo detuvo su tendencia alcista. Ni tampoco la detuvo el hecho de que el monto de la deuda pública japonesa equivale al 223% del PIB. A 75.94 yenes por dólar, la moneda llegó el viernes pasado a un nivel que provocó amenazas de intervención por parte de las autoridades.
Anteayer el gobernador del banco central japonés atribuyó el alza a especulación y señaló que lesionará la recuperación económica del país. Advirtió a los especuladores que perderán dinero si apuestan a que el yen seguirá subiendo.
Medidas anteriores no han surtido efecto. El día 4 de este mes el gobierno intervino vendiendo yenes en el mercado cambiario, pero los inversionistas han seguido comprando yenes.
gvolmar@diariolibre.com
Sería atractivo tener una moneda nacional demandada por los extranjeros, sea porque esperen que su valor suba, o porque estén haciendo inversiones aquí. Pero si la demanda fuera muy intensa, el peso aumentaría de valor, disminuiría la competitividad externa del país y descenderían las exportaciones.
Eso es lo que está ocurriendo en Japón en estos momentos. El valor del yen frente al dólar ha subido en más de un 20% en este año. Ni siquiera el terremoto de marzo detuvo su tendencia alcista. Ni tampoco la detuvo el hecho de que el monto de la deuda pública japonesa equivale al 223% del PIB. A 75.94 yenes por dólar, la moneda llegó el viernes pasado a un nivel que provocó amenazas de intervención por parte de las autoridades.
Anteayer el gobernador del banco central japonés atribuyó el alza a especulación y señaló que lesionará la recuperación económica del país. Advirtió a los especuladores que perderán dinero si apuestan a que el yen seguirá subiendo.
Medidas anteriores no han surtido efecto. El día 4 de este mes el gobierno intervino vendiendo yenes en el mercado cambiario, pero los inversionistas han seguido comprando yenes.
gvolmar@diariolibre.com