La democracia formal

La democracia es régimen en construcción en nuestro país. Lo digo así, porque nuestro poder legislativo hace las leyes que el caudillo partidario de turno desea y tampoco la justicia aquí casi nunca es justa. La separación de poderes es un formalismo que encubre la voluntad personal del que gobierna el ejecutivo. Las instituciones son camaleónicos organismos que combinan su color con el partido dominante. El examen objetivo de la realidad institucional presente conduce a la confirmación de la ausencia de chequeo y balance. El presidente Fernández, como hábil titiritero, maneja todos los hilos. La democracia nuestra es forma vacía.

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