La vida de los otros

La semana se deslizaba rápida hacia el viernes cuando el miércoles frenó en seco: Mario Vargas Llosa es la nueva pareja de Isabel Preysler. O viceversa.

Ustedes dirán, tontería de revista vana, información de chisme, habladuría de salón de belleza. Quizá sea sólo eso, pero parece más. Pone a pensar en lo larga que es la vida, en la determinación de algunas mujeres para no estar nunca sin un hombre a su lado, en el enamoramiento en la edad más (pero mucho más) adulta, en las muchas vidas que consiguen vivir algunas personas, en la familia descolocada, en otra mujer herida (o no)...

Y la semana volvió a dar otro frenazo el viernes cuando se supo que Rachel Dolezal
, activista defensora de los derechos de los afroamericanos en EEUU es blanca, a pesar de que ella en su biografía siempre hablaba de un padre negro y de un pasado lleno de ataques de odio por su raza etc... Son sus propios padres los que tratan que deje de mentir: Rachel Dolezal es blanca, le guste o no, ni aunque se rice el cabello...

Hay quien se inventa su historia, cambia su biografía y vive una vida inventada porque la suya no le gusta. O porque la quieren menos monótona o porque negando su realidad se encuentran más reales.

Hay, como la Preysler, personas a las que su vida les parece inmejorable, mujeres que viven exactamente como quieren vivir. Y no es que no les importa el qué dirán. Es que son ellas las que escriben el guión de lo que dicen de ellas los demás. Y lo publican.

IAizpun@diariolibre.com