Los libros del año 2015 (I)

Queremos iniciar el 2016 con una lista de los libros que mayor impacto y disfrute nos produjeron durante el 2015 que ha cerrado ya su andadura. No son ni los más vendidos ni los mejores ni los que mayor interés generaron en los lectores dominicanos. Son los que mayor emoción nos causaron, guiándonos en más de un caso a otros textos valiosos. Esta es una lista personal y estoy sugiriendo con ella que nuestros principales escritores y lectores hagan la suya y la den a conocer en cualquier medio escrito o a través de las redes sociales. Tal vez sea una forma de inducir el interés por la buena lectura y seguramente también de reconocer el esfuerzo de escritores nativos y extranjeros en producir una obra literaria que nos permite seguir creyendo que leer es una manera, la más eficaz, de mejorar los conocimientos, ajustar creencias y posturas, seguir el curso de la realidad, viajar por mundos de ficción y ser feliz. Aquí les dejo mi lista. En algunos casos, refiero a otros libros con valores similares a los seleccionados.

Voces de Chernóbil

Crónica del futuro. Este libro nos permitió celebrar el triunfo de un concepto en el que creíamos desde hacía rato y que no pocos escritores desdeñan aún: el periodismo como género literario. Su autora, la bielorrusa Svetlana Alexievich, ha ganado en octubre pasado el premio Nobel de literatura por haber construido una obra literaria de gran alcance indagando en las historias personales y en los testimonios de cientos de personas que padecieron o fueron testigos de episodios dramáticos y trágicos en su tierra. Uno no puede seguir siendo el mismo lector después de conocer la obra de Svetlana, la escritora que pasará a la historia por haber dado al periodismo literario el lugar que le corresponde en la forja de la literatura universal (Para seguir los pasos a Svetlana sugiero leer otros dos libros suyos recién traducidos: “La guerra no tiene rostro de mujer” y “El fin del ‘Homo sovieticus’”. De paso, sugiero leer “Hiroshima”, de John Hersey. En 2015 se cumplieron setenta años de aquel suceso. En 1946, The New Yorker publicó el que hoy es considerado como el mejor reportaje de la historia, donde Hersey entrevistaba a seis supervivientes del ataque atómico. Otra muestra de periodismo literario).

La luz que no puedes ver

La historia de una pareja de jóvenes: ella, ciega desde seis años; él, un joven soldado alemán de dieciocho años. De fondo: la guerra, los bombardeos, dos vidas que al final encuentran un punto de convergencia. Cautivadora. Casi imprescindible. Ya lleva dos millones de copias vendidas. Su autor, el norteamericano Anthony Doerr, calificado ya como uno de los 21 mejores novelistas estadounidenses. Querrán leérsela de un tirón.

El impostor

Enric Marco se inventó una vida para vivir la suya. Creó hechos y personajes, los entrecruzó con mediaverdades y engañó a toda España que lo tenía ya como el héroe que en verdad nunca fue. Javier Cercas cuenta esta historia real como una aventura audaz que se construye sobre cimientos falsos. Una novela que no se basa en la ficción, porque la ficción es solo obra del protagonista.

Reformemos el islam

Sencillo: si no se leen los testimonios y análisis sobre la vida musulmana desde la fe y sobre el islam y el ejercicio de la violencia, no se entenderá nunca la realidad de ese mundo tan lejano a nuestra cultura y tan cerca de nuestro conocimiento, a causa de los desmanes del ISIS y el combate sin fin del yihadismo. Ayaan Hirsi Ali es una escritora somalí de educación islámica que nos relata la fiereza que brota de las páginas del Corán (desmiente que sea una religión de paz), la real vida del profeta, la Yihad global, la división musulmana y la necesidad de producir una reforma en la doctrina islámica para alejar su fe del siglo VII y acercarla al siglo XXI. Un texto que nos aclara la realidad del horror, el terrorismo y la guerra sectaria que a diario conocemos tras las noticias. El más revelador de los textos sobre el Islam que hemos leído (De la misma autora sugerimos “Nómada”, su itinerario personal y político, del Islam a Occidente).

Antologías de Poesía Amorosa y Poesía Social. Casi recién salidas del horno

Dos volúmenes con una formidable selección antológica de poesía de corte amoroso y de raíz social en la literatura dominicana. Noventa poetas en la primera y setenta y dos en la segunda. En selección de la escritora Angela Hernández Núñez, este muestrario de la poesía dominicana desde ambos temas, es amplio y muy equilibrado. Un auténtico aporte al conocimiento de nuestra poesía desde las voces de todas sus generaciones y épocas.

Fidelio

Memorias de un revolucionario. Llegaron al fin las esperadas memorias de este dirigente revolucionario de toda una vida. Con una trayectoria forjada al calor de fuegos cruzados y siempre desde la cresta de la ola, Fidelio Despradel escribe su biografía humana, política e ideológica, larga como su estatura y llena de convencimiento pleno en lo que cree y pregona, desde su adolescencia hasta nuestros días. Apasionante y vivaz, su relato deslumbra por sus revelaciones y por el sentido de aventura, firmeza y arrojo que caracterizó sus luchas contra la dictadura y contra todo lo que vino después. Unas memorias imprescindibles, recogidas en dos volúmenes, de los cuales, el primero, toca más la biografía, y el segundo, su prédica revolucionaria coherente, al margen de que se simpatice o no con ella. Contiene episodios con los cuales podría producirse una película.

Treinta intelectuales dominicanos escriben a Pedro Henríquez Ureña.

De los archivos que legara el humanista dominicano al historiador Emilio Rodríguez Demorizi, Bernardo Vega extrae este epistolario singularísimo donde se cruzan las cartas de notables intelectuales criollos y el hijo de Salomé y Francisco durante su estancia en el exterior. Revelaciones, reconfiguraciones, sorprendentes hallazgos que permiten conocer mejor no solo la impronta de Pedro sino también la de los que intercambiaban correspondencia con él, entre ellas las sorprendentes cartas de Mercedes Mota y Leonor Feltz (a las que habrá ahora que ver desde ángulos distintos), las del procaz Quiquí Henríquez, las del infundioso Max y las de los latigazos críticos del propio Pedro. Desde el célebre epistolario de la familia Henríquez Ureña que publicase Jorge Tena Reyes y Yolanda Ricardo en 1994, no se había tenido en las manos otra sabrosura igual. Valiosamente anotadas por Vega.

Nombres y animales

Todavía la literatura dominicana no termina de reconocer el fenómeno sin nada que se le asemeje que es Rita Indiana Hernández. Hacemos mucha bulla a Junot Díaz y no terminamos de convencernos que esta muchacha es una de las más adultas escritoras de nuestro territorio insular, con voz y estilo muy propios, rompedora, artera, perspicaz, con un argumentario que viola constantemente para hilvanar su propio decir narrativo y armar ese sancocho de siete carnes que es su novelística. Esta que presentamos es de espanto y brinco, vaya, encantadoramente fluida y audaz. Me gusta lo que Xavi Sancho dijo de esta novela en El País: “Literatura flow, de lectura sincopada, frasco de poesía callejera, cadencia de merengue anfetamínico y un extraño sabor a poesía beat tamizada por el filtro del realismo mágico”. (Luego de que se tome un respiro –es imposible leerla de un tirón- le recomiendo “La mucama de Omicunlé” y si no la ha leído antes, regrese al principio con “Papi” y “La estrategia de Chochueca”. Ah, está publicando en España toda su obra narrativa la editorial Periférica. Advertencia: no apta para todo tipo de lector).

Relatos de la vida de un desmemoriado

Salió en octubre y casi es un best seller. Las memorias están en un proceso in crescendo en nuestra literatura. Y que bueno que así sea. Hay que decidirse a contar, sobre todo los que han ocupado papeles protagónicos en la vida nacional desde cualquiera de sus ángulos. Los Isa Conde tienen mucho que decir. Ya Narciso levantó la suya, sobre un tema específico, el año pasado. Estas que publica Antonio Isa Conde son capítulos de una vida familiar, personal, ideológica y política, bien relatados, estructurados con precisión para que se diga lo que hay que decir y no se caiga en el error de muchas memorias: el sobreabundar. Sugerentes y reveladoras.

Río Masacre

Encontré este libro por casualidad y me quedé maravillado de su contenido, de la fineza con que fue elaborado, de la belleza de su escritura, su halo poético y de la forma distinta como el autor narra la tragedia del Corte del 37, el intercambio humano y sensorial domínico-haitiano, y la realidad política de las dos naciones. Teniendo como epicentro a Elías Piña, René Philoctéte –poeta, dramaturgo y novelista haitiano- ensambla su narración sin apasionamientos, resquebrajaduras, obsesiones, fanatismos y condenas, la realidad de las tierras mezcladas, unidas en el laberinto de la magia y las unilateralidades de sus gobernantes fuertes. Una novela rayana, que con sus pecaditos, se lee a satisfacción.