Acoso a la judicatura

Aún resuena el lamento de la magistrada Miriam Germán, al advertir que luego de su voto disidente por la coerción en el caso Odebrecht podrían caerle “twitter alevosos por iniciativa propia o por encargo...”. Aunque repuso de inmediato que mal juez sería ella si dejara de actuar “conforme a la Constitución y lo que es más grave, conforme a mi conciencia”, en todo esto hay un hecho comprobable: existe un peligroso hostigamiento a los jueces, con vituperios, vilipendios y todo tipo de suciedades en redes sociales y de parte de “opinadores”, y se ha llegado al colmo de acosarlos con turbas de facinerosos que van a los tribunales y hasta a sus viviendas, tal el caso de los anteriores jueces del Tribunal Superior Electoral, cuya misma suerte, ya hay indicios, podrían correr los actuales.