Al ignorante se le ignora

Reflexiona un colega por la andanada recibida tras analizar un hecho político reciente, y le disgustaba que el denuesto no proviniera siquiera del litoral partidista cuyos errores criticó, sino de comunicadores que por alguna razón desconocida se cogieron la demanda. Mi consejo fue que ni para ese lado mirara, pues se trata de francotiradores que han instalado una suerte de nuevo Foro Público con patente para insidias, intrigas y vituperios, con lo que prostituyen la libertad de informar. Le dije que no perdiera el sueño, y que deje al mediocre creerse el que más sabe, que eso es común y se padece en todas las profesiones, y que fije su camino como Bradley, “por las estrellas, no por las luces de cada buque que pasa”.