Cada hora de clases cuenta

Supongamos por un momento que la ADP tiene la razón y que maestros “bloqueados” pueden demostrar que no son “botellas” por lo que se justifica que sigan en nómina porque en la auditoría presencial hubo errores. Pues entonces, a corregirlos, sentaditas las partes, papeles en manos, alrededor de una mesa, con el único método universalmente válido: el del diálogo. Si en verdad son maestros de vocación y entienden el magisterio como un sacerdocio, su primera actitud debiera ser la de no afectar el calendario escolar con sus irrazonables huelgas y defender como algo sagrado, cada hora de clases. Sobre la dirigencia de la ADP debe caer toda la responsabilidad, y hasta el peso de la ley, si trastorna el año escolar.