Conceder la victoria

Dos ejemplos que muestran que el político dominicano es atrasado y que no sabe perder, al punto que Abinader fue derrotado en 2016 por 1.2 millones de votos (27%) y todavía no reconoce a Danilo. Primer ejemplo: Nixon, sin que terminara el conteo, y con un margen estrecho, concedió el triunfo a Kennedy. “Una de las principales cualidades de nuestro país estriba en que somos capaces de celebrar contiendas políticas con gran dureza pero una vez hecha la decisión, todos nos unimos tras el hombre que resulta elegido”, proclamó. Segundo ejemplo: luego de una de las campañas más fieras y ásperas de la historia electoral de EEUU, Hillary asistió a la toma de posesión de Trump: “Soy una ex primera dama, y las ex primeras damas van”.