Dizque que no venda mi voto

Es loable la campaña “No vendas tu voto”, pero era mejor motivar al elector para que acuda a votar. Comprar una cédula sería para que esa persona no vote, pues es impensable que quien no sea la titular pueda sufragar. Fíjense en 6 pasos a salvar por un impostor: 1. Padrón fotográfico, 2. Código QR, 3. huella dactilar, 4. integridad de los datos que detecta la máquina; 5. Tintado de dedo, 6. La firma. Es deplorable que una persona se desprenda de su cédula, pero exageran los que hablan de fraudes por compra del documento, ya que el voto físico no se puede intercambiar porque el papelito se queda en la urna y solo usted sabe por quién sufragó. Ah, y no debieron incluir en el spot publicitario a quienes adversan a un candidato.