Dos muy caraduras
Al individuo descarado le importa poco el qué dirán y procede con desenfado. Es lo más parecido al alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, que llamó a boicotear el turismo dominicano y tuvo el tupé de ir al desfile y caminar sonriente, entre abucheos, agitando la bandera tricolor. Pero también existe el individuo torpe, de poco tacto, sin sentido de la prudencia. A ese club pertenece Almagro. No debió venir ni hablar del ‘65. “La presencia del ofensor suele renovar la injuria en el ofendido” (Cervantes).
En portadaVer todos
La UE tiene un superávit comercial con EE.UU. de 155,000 millones de euros
Muere la actriz de "El juego del calamar" Lee Joo-Sil
El director francés Christophe Ruggia, condenado a 4 años por agresión sexual a una menor
¿Qué son las NDC? ¿Cómo activan la acción climática? Planes, retos y nuevos plazos en 2025