El alcohol no es el problema

La Semana Santa comienza a repetirse. Operativo del COE, llamados a la reflexión y un aviso sin sentido del Ministerio de Interior y Policía para prohibir la venta de bebidas alcohólicas el Viernes Santo. Si hay excesos e imprudencias no es por el alcohol, es por el que se lo bebe. Eso de creer que la enfermedad está en la sábana me recuerda las redadas indiscriminadas en retenes para la incautación de motores destartalados y sin registro alguno. “Apresan” el motor hasta que el conductor regularice los papeles, como si el problema fuera el motor y no el motorista. No es con resoluciones, decretos o amenazas; es con educación formal y vial. Lo otro es sencillo: aplicar las leyes sin hacer distinciones.