El Día del Periodista

Estuve tentado a eludir este día dedicado al periodista, una profesión en la que he merodeado por cerca de 40 años, aunque de entrada puedo decir que si por deseo personal fuera “pasara con fichas”, por tanta ignorancia, insolencia, miseria humana, prostitución de la verdad, ausencia de objetividad y desequilibrio informativo. Pero ni modo, felicitaciones al periodista de verdad, al que vive del ejercicio cabal de su oficio, al que no es de una sola vía porque contrasta y verifica, y porque no sucumbe ante tentaciones ni se espanta por la degradación que aparenta carcomerlo todo, pues se desempeña convencido de que en el periodismo, como en todas las profesiones, hay capaces e incapaces, venales e insobornables.