Encuestas indolentes

Son comunes en actividades de cualquier índole sondeos de consumo interno para determinar cómo proceder o simplemente saber en qué pie se está parado. Lo que no es apropiado, en medio de esta pandemia, es una guerra de encuestas de posicionamiento para crear una percepción que tanto la empresa como el candidato que la paga saben que es engañosa. Esas cifras maquilladas reflejan indolencia e indiferencia frente a la tragedia, además de desenfoque comunicacional pues, ante lo inédito del COVID-19 y con el mundo patas arribas, aplican el manual y los métodos tradicionales, con lo que obvian de paso que la mente de la gente está concentrada en cómo sobrevivir y no en qué candidato encabeza unas encuestas por demás adulteradas.