Hablar si es necesario

Extrañó que el presidente Abinader asumiera la vocería para relativizar el impacto negativo de las cargas impositivas incluidas en el proyecto de presupuesto, aunque quizás es lo dispuesto pues lo hizo también para aclarar acerca de supuestos planes para privatizar empresas y tuvo que resolver en persona, frente a su ministro de Salud, un impasse secundario con el Colegio Médico. Incluso, lo dejan a cargo de comunicar muchas iniciativas gubernamentales del día a día, indicativo de que alguna pieza falla en la línea de mando. En cualquier manual de comunicación estratégica es del abecé que el presidente de la República hable solo cuando sea de rigor y nunca hacerlo sobre temas variados que no son necesariamente convenientes.