Iglesia/campaña sucia

A las campañas sucias o negativas apelan mentes perversas, en especial competidores políticos y empresariales, y hasta obispos, como en el recién finalizado Sínodo de la Familia, donde hubo todo tipo de malas artes en el Vaticano para desestabilizar el tema de la reunión. Se empezó con la confesión de homosexualidad de un cura; siguió una carta falsa de cardenales, dizque disgustados por el método de discusión, y hasta una “noticia” de que un médico japonés trataba al Papa de un tumor cerebral. Fume usted...