Mojigangas de Haití

No está equivocado el que opine que la clase política haitiana tiene de vuelta y media y de mojiganga a las autoridades dominicanas, porque es erróneo retomar el diálogo binacional todavía con el mal sabor que dejó la referencia más cercana, cuando Martelly convocó de urgencia a Barahona a Danilo y nuestro mandatario acudió, sin agenda conocida y saltándose algunos protocolos. Allí, de eso hace más de seis meses, se acordaron seis puntos y no se ha cumplido ninguno. ¿Partirán ahora de cero o desde Barahona?